Escuchando el latido de las estrellas 

La misión PLATO permitirá estudiar en detalle el interior de las enanas blancas

Los investigadores Alejandro CórsicoLeandro AlthausFrancisco De GerónimoLeila Calcaferro y Marcelo Miller Bertolami (IALP, FCAG) participan en un estudio que explora el enorme potencial de la futura misión espacial PLATO para investigar las últimas etapas de la evolución estelar.

Las protagonistas son las estrellas enanas blancas, restos compactos que dejan la mayoría de las estrellas al final de sus vidas, incluido el destino que espera al Sol dentro de miles de millones de años. Aunque ya no producen energía mediante reacciones nucleares, muchas de las enanas blancas presentan pequeñas pulsaciones: vibraciones que hacen que su brillo aumente y disminuya de manera periódica.

Estas pulsaciones funcionan como una especie de “sismología estelar”. Del mismo modo que los geofísicos utilizan los terremotos para estudiar el interior de la Tierra, los astrónomos pueden analizar las vibraciones de las enanas blancas para reconstruir su estructura interna, su composición y su historia evolutiva.

La misión espacial PLATO (del inglés “PLAnetary Transits and Oscillations of stars” o “Tránsitos planetarios y oscilaciones de estrellas”) consiste en un satélite de observación astronómica programado para ser lanzado en 2027 por la Agencia Espacial Europea. El trabajo en cuestión muestra que esta misión contará con la precisión necesaria para detectar señales extremadamente débiles en cientos de estas estrellas. Para evaluar sus capacidades, el equipo identificó más de 650 candidatas a enanas blancas en una de las regiones del cielo que observará el satélite y simuló por computadora, cómo serían sus observaciones.

Los resultados indican que PLATO podrá descubrir nuevas estrellas pulsantes, detectar cambios muy lentos en sus vibraciones a lo largo de los años y estudiar con un nivel de detalle sin precedentes diferentes tipos de enanas blancas. Esto permitirá poner a prueba modelos teóricos sobre la estructura y evolución de estos objetos extremos.

Más allá de las propias estrellas, estas observaciones también ayudarán a comprender el destino final de los sistemas planetarios. Después de todo, las enanas blancas representan el futuro de la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia y conservan en su interior la memoria de miles de millones de años de evolución cósmica.

+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2026ExA….61…23U/abstract