El telescopio James Webb revela cómo nacen estrellas masivas en galaxias cercanas
La investigadora del IALP Jimena Rodríguez lidera un estudio internacional que utiliza el Telescopio Espacial James Webb (JWST) para observar uno de los procesos más difíciles de estudiar en astronomía: el nacimiento de estrellas masivas envueltas en densas nubes de gas y polvo.
Cuando una estrella comienza a formarse, permanece durante mucho tiempo oculta dentro de su nube natal, una de esas inmensas nebulosas oscuras que pueden observarse en las galaxias. El polvo que contienen las nebulosas bloquea la luz visible, pero deja pasar la radiación infrarroja, permitiendo que telescopios como el James Webb puedan “ver” lo que ocurre en su interior.
En este trabajo, el equipo analizó imágenes infrarrojas de cuatro galaxias cercanas e identificó cientos de objetos jóvenes rodeados de polvo. Estos incluyen desde estrellas masivas recién nacidas hasta pequeños cúmulos estelares donde varias estrellas se están formando casi al mismo tiempo.
Los investigadores también desarrollaron un método para reconocer de manera confiable estos objetos en galaxias situadas a diferentes distancias. Descubrieron que el James Webb puede estudiar estrellas masivas individuales hasta unos 3 millones de pársecs (casi 10 millones de años luz). Más allá de esa distancia, la imagen de varias estrellas comienzan a mezclarse en una misma imagen, dificultando distinguirlas por separado.
El nuevo catálogo de objetos en formación obtenido con el JWST servirá como base para futuras investigaciones sobre cómo se forman las estrellas y los cúmulos estelares en distintos tipos de galaxias. Comprender estos primeros momentos es fundamental porque las estrellas masivas transforman su entorno: irradian con su luz energética a las galaxias, enriquecen el espacio con elementos químicos creados en su interior y preparan el escenario para el nacimiento de nuevas generaciones de estrellas y planetas.
+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2026ApJ..1006..144R/abstract