Un nuevo estudio con la participación de las doctoras Tali Palma y Valeria Coenda (del Observatorio de Córdoba) y Gustavo Baume y Carlos Feinstein (del IALP) ha revelado que muchos cúmulos estelares en la Vía Láctea no están solos: forman parte de sistemas dobles o múltiples.
¿Qué es un cúmulo estelar?
Son agrupaciones de estrellas que nacieron juntas y permanecen unidas por la gravedad. Algunos de los más conocidos, como las Pléyades (también llamadas “los siete cabritos”) o las Híades, pueden verse a simple vista en el cielo nocturno.
¿Qué descubrió el equipo?
Unos 600 pares de cúmulos, clasificados según su movimiento y edad.
Unos 300 grupos de tres o más cúmulos, lo que refuerza la idea de que la interacción gravitatoria es clave en su evolución.
El hecho de que estos cúmulos no estén aislados, sino que formen pares o grupos, indica que sienten mutuamente sus atracciones gravitatorias, influyendo en su desarrollo y transformación con el tiempo.
Este trabajo permite entender mejor cómo se forman y evolucionan los cúmulos estelares y cómo se relacionan entre sí dentro de nuestra galaxia. El equipo continúa analizando estos datos para desentrañar más detalles sobre la dinámica de las estructuras estelares en la Vía Láctea.
+link a la publicación científica: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2025A%26A…693A.218P/abstract