En el corazón de nuestra galaxia se encuentra Sagitario A*, un objeto supermasivo alrededor del cual orbitan estrellas muy rápidas como la famosa S2, y otras fuentes descubiertas recientemente en luz infrarroja, envueltas en polvo, conocidas como objetos G. Durante décadas, la explicación más aceptada ha sido que estos objetos se encuentran orbitando un agujero negro supermasivo.
Pero ¿podría tratarse de algo distinto?
Un equipo con participación de investigadores del IALP, Valentina Crespi, Carlos Argüelles y Martín Mestre, estudió una alternativa: que el objeto central sea un conglomerado compacto de materia oscura fermiónica, es decir, una enorme concentración de partículas invisibles (la materia oscura no emite ni absorbe luz) que debido a la alta densidad central, las estrellas orbitando “sienten” una gravedad semejante a la de un agujero negro. Este modelo alternativo es único: explica de manera unificada cómo se mueven las estrellas a lo largo de toda la galaxia (no solo en el centro) de forma coherente con las mediciones más actuales.
Para poner a prueba esta idea, el equipo comparó los resultados de distintos modelos teóricos computacionales con las órbitas observadas de la estrella S2 y de cinco objetos G. El análisis estadístico permitió evaluar qué tan bien reproduce cada modelo los datos disponibles.
El resultado es intrigante: tanto el modelo de agujero negro como el de materia oscura predicen órbitas casi indistinguibles, con diferencias menores al 1 %. Con los datos actuales no es posible decidir de manera concluyente entre ambos escenarios.
La clave estará en observaciones aún más precisas, especialmente de estrellas que orbitan todavía más cerca del centro galáctico. Estos estudios muestran que, incluso en uno de los lugares mejor estudiados del Universo, todavía hay espacio para cuestionar lo que creemos saber.
+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2026MNRAS.546f1854C/abstract