Las enanas blancas son los núcleos residuales de estrellas que agotaron completamente su combustible nuclear, la fuente de energía interna que hace brillar a las estrellas. Aunque su tamaño es comparable al de la Tierra, su masa puede alcanzar la del Sol. La relación entre su masa y su radio es fundamental para comprender estos objetos extremadamente densos.
Un estudio realizado por Rodrigo Pereiras, María Alejandra De Vito y Omar Benvenuto (IALP, CONICET–UNLP y FCAG), analizó cómo luce esta relación cuando las enanas blancas se forman en sistemas binarios con transferencia de masa, donde una estrella transfiere materia a su compañera ultracompacta (un objeto aún más extremo que las enanas blancas: una estrella de neutrones o un agujero negro).
El trabajo muestra que las enanas blancas de masa media o alta siguen el comportamiento esperado: su tamaño disminuye al aumentar la masa o también, al enfriarse lentamente por carecer de una fuente de energía nuclear. Sin embargo, en las enanas blancas de baja masa (menores a 0,4 veces la masa del Sol), esta relación deja de ser única: distintas historias evolutivas pueden producir estrellas con igual radio pero diferente masa, o con igual masa pero diferente radio.
Estos resultados amplían la relación masa-radio para enanas blancas de menor masa, y demuestran que la evolución previa del sistema binario del cual forman parte, tiene un papel crucial en determinar las propiedades finales de estos fascinantes objetos.
+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2025A%26A…702A..75P/abstract