Las estrellas de tipo O están entre los objetos más masivos y energéticos de la Vía Láctea. Aunque son poco numerosas, su radiación y vientos estelares moldean el gas interestelar y contribuyen a la evolución química de las galaxias. Sin embargo, muchas de ellas están escondidas detrás de nubes de polvo que bloquean la luz visible, lo que dificulta estudiarlas.
Un equipo conformado por Federico Giudici Michilini, Roberto Gamen y Gabriel Ferrero (IALP, FCAG), Nidia Morrell (Observatorio Las Campanas, Chile) y el recordado Rodolfo Barbá, elaboró un atlas detallado para clasificar estas estrellas utilizando luz infrarroja. Esta “luz” atraviesa el polvo más fácilmente que la luz visible, permitiendo detectar objetos imposibles de observar de otra manera.
Para construirlo, se obtuvieron espectros en el rango infrarrojo (una descomposición de la luz estelar que funciona como “huella dactilar”) desde los observatorios Gemini Norte (EEUU) y Las Campanas (Chile). Luego se organizaron ejemplos representativos de estrellas en distintos estados evolutivos: enanas, gigantes y supergigantes. El resultado es una guía que indica qué rasgos deben observarse para asignar correctamente un tipo espectral.
Este atlas permitirá estudiar regiones muy oscurecidas por el polvo, como nubes donde se están formando estrellas masivas, y servirá como referencia para futuras investigaciones. Gracias a él, será posible ampliar el censo de estrellas de tipo O de nuestra galaxia y comprender mejor su papel en el ambiente interestelar.
+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2025ApJS..281…18G/abstract