Mendoza, un congreso, un cumpleaños y el vino que bajó del cielo

Los investigadores argentinos de Astronomía también celebran la llegada de la primavera (o el “equinoccio”, como a ellos les gusta llamarlo). Pero su modo de festejo no es un picnic en un prado soleado, con música fuerte y mucha algarabía. Para festejar la primavera, los astrónomos y astrónomas se reúnen en un gran congreso científico, que congrega a colegas de distintas partes del país y del extranjero.

Este evento es la tradicional Reunión Anual de la Asociación Argentina de Astronomía. Cada año, la Asociación convoca a sus más de 300 socios a este congreso “itinerante”, cuya sede va alternando entre diferentes ciudades del país. El requisito es que allí exista una universidad, instituto o grupo de investigación con miembros activos en Astronomía o en disciplinas afines, que se encarguen de la organización local. Así, por ejemplo, en 2023 la Reunión tuvo lugar en San Juan, en 2024 en La Plata y, en este 2025, le tocó a Mendoza, donde se celebró la 67° edición, con la organización de la Universidad de Mendoza. El encuentro se extendió a lo largo de una semana, del lunes 15 al viernes 19 de septiembre, anticipándose un poco al verdadero equinoccio (¡que ocurrió el 22 de ese mes!).

En esta ocasión participaron más de 250 personas, entre socios y no socios, con una presencia destacada de estudiantes y tesistas jóvenes que daban sus primeros pasos en la investigación astronómica o que, simplemente, se dejaron tentar por la curiosidad frente a la enorme diversidad de temas que se investigan en nuestro país. La reunión contó también con una activa participación internacional, con especial mención a una nutrida delegación de investigadores provenientes de Chile.

Como siempre, el “plato fuerte” de estos congresos fueron las esperadas “Charlas Invitadas”, conferencias a cargo de investigadores destacados que ofrecen una puesta al día sobre su área de estudio. Nadie quiere perdérselas, porque resultan especialmente valiosas para quienes trabajan en otros campos de la Astronomía. Y es que, por más esfuerzo y dedicación que uno ponga, resulta imposible mantenerse al día con los avances en la vastísima diversidad de temas astronómicos. Estas charlas, en cambio, permiten asomarse en poco menos de una hora, a las últimas novedades y descubrimientos. En esta edición, las charlas invitadas abarcaron tópicos muy diversos: desde el impacto de las observaciones del satélite Gaia en la astrometría y en el estudio de cúmulos estelares, hasta la compleja interacción en estrellas binarias, el nacimiento de estrellas masivas y la exploración del universo mediante neutrinos y radiación de muy alta energía, entre muchos otros.

Entre los momentos más atractivos de la Reunión estuvieron la entrega de dos premios de la Asociación a investigadores destacados. Con gran orgullo para nuestra institución, Sofía Cora, miembro del IALP y de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (UNLP), recibió el Premio Virpi Niemelä a la labor destacada de investigadoras en astronomía, que en esta edición se otorgó por primera vez y que se otorgará cada tres años. Tras recibir el reconocimiento y los aplausos, Sofía brindó una charla sobre la formación de galaxias y las simulaciones computacionales del cosmos. Por su parte, el “Premio José Luis Sérsic al investigador consolidado” fue para Nelson Padilla, del Instituto de Astronomía Teórica y Experimental (IATE) y el Observatorio Astronómico de Córdoba, quien compartió con el público una conferencia sobre alternativas a la materia oscura en la formación de las galaxias.

Mariana Orellana, presidenta de la AAA, entrega el premio a Sofía Cora.

Como novedad, esta edición incorporó sesiones vespertinas simultáneas de charlas y actividades, algo inédito en la historia de la Reunión Anual. Una propuesta que refleja el entusiasmo y participación de nuestra pujante y activa comunidad científica.

En las sesiones paralelas, el programa incluyó algunos “workshops” (encuentros dedicados a temas muy específicos o prácticos). Entre estos, se destacó el taller sobre el proceso de solicitud de turnos de observación con el Observatorio Gemini, coordinado por Carlos Escudero, Gabriel Ferrero, Leandro Sesto y Luciano García (los tres primeros del IALP y la FCAG). Otro taller que despertó gran interés estuvo a cargo de María Jimena Rodríguez, también del IALP (actualmente trabajando en el STSI, Estados Unidos) e Iván López (OAS/INAF, Italia). En su taller, presentaron los pasos necesarios para solicitar tiempo de observación con el poderoso Telescopio Espacial James Webb (JWST). Gracias a estas actividades, la comunidad local recibió un valioso tutorial para acceder a observaciones con algunos de los telescopios más potentes y modernos del mundo.

Gabriel Ferrero
María Jimena Rodríguez

La Reunión incluyó también cuatro mesas redondas de debate abierto sobre temas de gran interés para la comunidad astronómica del país. Entre los tópicos discutidos destacan las dificultades para obtener financiamiento que permita publicar “papers” en revistas científicas extranjeras, el presente y futuro del Complejo Astronómico El Leoncito (San Juan) y la igualdad de género en la ciencia.

Además, como parte de las actividades de divulgación para el público general, se ofrecieron charlas de entrada libre y gratuita sobre cosmología, asteroides e impactos y agujeros negros, las cuales despertaron gran interés entre los asistentes.

Durante los esperados intervalos entre conferencias, los relajantes “coffee-breaks”, los investigadores pudieron compartir un café, conversar, conocer colegas de otras instituciones o reencontrarse con viejos conocidos. Todo esto, mientras recorrían una extensa galería con numerosas presentaciones murales o pósteres. La mayor parte de estas presentaciones eran de carácter científico, con avances resumidos o detalles de trabajos en curso. Otros pósteres tenían un enfoque más informal: en uno se invitaba a los astrónomos a compartir sus imágenes o fotografías relacionadas con la Astronomía a través de Wikimedia Commons, mientras que en otro se destacaban las iniciativas de colaboración internacional como el proyecto OCEANS, que facilita estadías de investigación pagas en el exterior a numerosos astrónomos argentinos o la visita de prestigiosos investigadores de otros países (financiado por la Unión Europea).

Pero no todo fue ciencia ni concentración absoluta: también hubo tiempo para relajarse. Un cóctel de bienvenida, original y divertido, invitó a recorrer libremente las fascinantes salas del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas “Juan Cornelio Moyano”. Una copiosa cena de camaradería que desembocó en música y baile, para aflojar esas articulaciones oxidadas.

Para quienes pudieron hacerse un rato, hubo además, actividades turísticas con visitas a sitios magníficos de la provincia: Villavicencio, Uspallata, el mirador del Aconcagua, Termas de Cacheuta y Potrerillos, entre otros. Y, por supuesto, no faltó la esperada cata en reconocidas bodegas de la región. El vino y la Astronomía, después de todo, comparten su origen: vienen del cielo… ¿no lo creen?

Como dato curioso pero muy significativo, en medio del desarrollo de la Reunión, se llevó a cabo la Asamblea de socios de la Asociación. Entre los numerosos temas tratados, se fijó el 7 de noviembre como fecha oficial de aniversario de la Asociación Argentina de Astronomía. Gracias a la minuciosa investigación del historiador Santiago Paolantonio y de la actual presidenta de la Asociación, Mariana Orellana, se determinó que la institución fue fundada entre el 7 y el 9 de noviembre de 1958. Curiosamente, pese a tener tantos años de historia, la Asociación nunca había tenido una fecha formal para celebrar su aniversario. Así que, dentro de unos pocos meses, todos podremos felicitar a la institución que nos representa. ¡A festejar su cumpleaños número 67!