El telescopio espacial Fermi ha detectado miles de fuentes de rayos gamma (la clase de luz más energética que existe), pero muchas de ellas aún no tienen una identificación clara: no se sabe qué tipo de objeto las produce. Resolver este misterio es clave para entender los fenómenos más extremos del Universo.
En este trabajo, con participación de Lorena Zibecchi, investigadora del IALP y docente de FCAG, se buscó identificar a estas fuentes como posibles “blazares”, galaxias lejanas con núcleos formados por agujeros negros supermasivos que emiten chorros de energía apuntando en nuestra dirección (lo que hace que su radiación se detecte con gran intensidad).
Para lograrlo, el equipo combinó observaciones en distintas longitudes de onda (colores que componen la luz). Primero analizaron datos de ondas de radio, donde estos objetos suelen ser muy brillantes, y luego utilizaron información de luz en el infrarrojo cercano para estudiar sus propiedades y variabilidad.
A partir de este enfoque, lograron encontrar candidatos plausibles para varias de estas fuentes desconocidas, asociando algunas de ellas con blazares y otras con galaxias sin estas estructuras particulares. Este tipo de estudios “multibanda” (combinando distintas regiones del espectro electromagnético de la luz) es fundamental para revelar la verdadera naturaleza de objetos que, vistos solo en rayos gamma, permanecen ocultos.
Cada nueva identificación ayuda a completar el mapa del Universo de alta energía y a comprender mejor cómo funcionan los agujeros negros más activos.
+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2026A%26A…708A..52M/abstract