Tiara Battich y Marcelo Miller Bertolami (IALP, CONICET–UNLP), junto a colegas de Alemania y España, estudiaron un tipo de proceso nuclear capaz de crear nuevos átomos que es muy poco común: el proceso intermedio de captura de neutrones o proceso-i. Este proceso puede ocurrir en situaciones extremas cuando el hidrógeno de la superficie es súbitamente arrastrado al interior estelar.
En la evolución de las estrellas semejantes al Sol, una etapa clave ocurre cuando la estrella agota el hidrógeno de su núcleo y se expande hasta convertirse en gigante roja. Esta etapa finaliza cuando el núcleo alcanza cientos de millones de grados de temperatura y el helio en el núcleo comienza a fusionarse para formar carbono. En algunos casos, por ejemplo debido a una estrella compañera que le arranque la envoltura, el encendido de la fusión del helio ocurre con el núcleo estelar casi expuesto. En esta situación, puede generarse una inestabilidad en la que el hidrógeno restante se mezcla en una zona muy caliente y turbulenta. Esa mezcla libera neutrones en cantidad suficiente como para introducirse en algunos núcleos atómicos como el hierro y formar elementos pesados como el zirconio, el itrio o el plomo. A este evento se lo conoce como proceso-i.
Los autores analizaron el modo en que este fenómeno depende de la cantidad de elementos químicos existentes previamente en la estrella y de la masa que quedaba de la misma antes del encendido del helio, y determinaron en que tipo de estrellas sería más eficiente el proceso-i.
Sus modelos logran reproducir las cantidades abundantes de elementos pesados como el zirconio, el itrio y el plomo, observadas en EC 22536-5304, indicando que esta estrella posiblemente haya atravesado este proceso evolutivo. De este modo, los elementos pesados que podemos observar en la superficie estelar, actúan como huellas químicas que permiten reconstruir la historia de estas estrellas.
+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2025A%26A…699A.298B