Burbujas gigantes que favorecen la formación de nuevas estrellas

Las estrellas masivas (cuyas masas son mayores a ocho veces la masa del Sol) perturban de forma irreversible el medio que las rodea. Un estudio en el que participó Alejo Molina Lera (IALP), liderado por Laura Suad, junto a Silvina Cichowolski y Silvina Cárdenas (IAFE, FCAG), analizó grandes “burbujas” de gas en la Vía Láctea, conocidas como cáscaras de hidrógeno neutro, que se expanden en el medio interestelar.

Estas estructuras se forman por la acción de vientos estelares y explosiones de supernova, que empujan el gas circundante en una onda en expansión. Al estudiar estas cáscaras, el equipo encontró velocidades de expansión entre 6 y 9 km/s y evidencias de interacción en algunos casos.

En los bordes de estas estructuras, el gas puede comprimirse y generar condiciones favorables para la formación de nuevas estrellas. En particular, se identificaron 28 regiones ionizadas (zonas donde el gas está caliente), asociadas a estrellas jóvenes y calientes, distribuidas a lo largo de esos bordes.

Los resultados sugieren que la expansión y, en algunos casos, la colisión de estas cáscaras podría haber contribuido a la formación de nuevas estrellas masivas.

Así, las estrellas no solo nacen y evolucionan, sino que también modifican su entorno, influyendo en la formación de las siguientes generaciones.

+paper: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/2026A%26A…707A.118S/abstract